Para nosotros, como para cada vez más aficionados a la bicicleta, el cicloturismo se ha convertido en la mejor manera de disfrutar de las vacaciones, pues nos permite viajar y conocer lugares a la vez que practicamos nuestro deporte favorito.

Últimamente bastantes clientes nos preguntan sobre las características que debe cumplir una bicicleta para viajar y se preguntan si su bici puede servir para tal propósito. Por eso queremos, mediante este post, aclarar algunos conceptos y daros alguna idea sobre la bici que necesitáis para salir a viajar. Verás como no es tan caro hacerse con una bicicleta para viajar, e igual hasta tu antigua BTT te sirve.

Característica principal

Partiendo de la base de que no vas a llevar un coche de apoyo y, por tanto, vas a tener que acarrear tú mismo con tu equipaje, la primera característica que debe cumplir el cuadro de tu bici es que tenga ojales para acoplarle un portabultos trasero, donde poder colocar las alforjas y así no tener que llevar la mochila con todo el peso a cuestas. Esta característica la suelen cumplir la mayoría de las bicis de BTT antiguas que todos hemos tenido alguna vez.

¿Rueda de grande o pequeña?

Por grande entendemos las ruedas de 700 (o 28 pulgadas), como son las de carretera y las de trekking, y por pequeña las de 26 pulgadas, como las clásicas de montaña. La elección de una bici con rueda grande o pequeña vendrá determinada por el tipo de turismo que vamos a realizar y, también, por dónde vamos a viajar. Si lo que queremos es, por ejemplo, realizar el Camino de Santiago o la Transpirenaica, por caminos, la mayoría de ellos no asfaltados, y pasando por partes de montaña o incluso trialeras, más nos convendrá una rueda de 26″ con neumático ancho y con taco, pues tendrá mejor agarre, nos exponemos menos a los pinchazos y, para caminos complicados, siempre tiene mejor manejabilidad una rueda de 26″ frente a una de 700.

Si por el contrario pretendemos hacer cicloturismo por carreteras secundarias entre pueblos, cruzando por ejemplo la península, y no pensamos meternos en caminos de piedras o complicados, mejor iremos con una rueda grande, pues avanzamos más con cada pedalada y un  neumático más fino nos permite también cansarnos menos  a la vez que avanzamos más. Además, si la geometría de nuestro cuadro y el tipo de frenos lo permiten, podremos calzarle unas cubiertas anchas con algo de dibujo (700 x 38, por ejemplo), y así no preocuparnos por meternos en terrenos sin asfaltar y pedregosos.

Por último hay que tener en cuenta el dónde vamos a viajar. Si pretendemos viajar por Europa, no tendremos, en principio, ningún problema en encontrar recambios para cualquier tipo de rueda en cualquier país, ya sean radios de cualquier tamaño o cubiertas nuevas y cámaras. Pero en otro lugares, como pueden ser Asia o África, puede que nos encontremos con el problema de no poder dar con cubiertas o cámaras de 700 (ni que decir tiene las modernas de 27,5 o 29″) si hemos sufrido un reventón o se nos han desgastado. Por tanto, habrá que planear viajar con una bici de 26″ y así nos aseguraremos de poder encontrar recambios prácticamente en cualquier lugar del mundo.

Tipo de frenos

El cuadro que vayamos a usar para montar nuestra bicicleta de viajar nos influirá a la hora de montar unos u otros frenos. Si usamos un cuadro clásico de carretera al que solo se le pueden acoplar frenos de pinza (caliper), entonces tendremos que tener en cuenta que seguramente no podamos poner cubiertas anchas de, por ejemplo, 700×32, ya que no tendremos espacio suficiente por el tipo de freno que usamos. Si, por el contrario, nuestro cuadro tiene tanto en la horquilla delantera como en los tirantes traseros unos vástagos para instalarle frenos de V-brake o Cantilever(todas las de montaña lo tienen, así como las de trekking y algunas clásicas de randonneur), tendremos mucho más margen para jugar con el ancho de la cubierta de las ruedas, pues este tipo de frenos no nos impedirán montar cualquier neumático.

Por último están los frenos de disco, sin duda los que nos darán una frenada más segura, pero que no todas las bicis están preparadas para llevar. Con este tipo de frenos también hay que tener cuidado por dónde vamos a viajar, pues nos podrá ser complicado encontrar recambios para las pastillas de freno en algunas zonas fuera de Europa.

Otros aspectos

Al margen de estas características, cada bicicleta de cicloturismo se puede moldear según cada individuo, y así adaptarla más a las características y/o necesidades de cada uno. Por ejemplo, el tipo de manillar (carretera, recto, doble altura, mariposa…), el tipo de potencia (más larga o más corta, regulable…), el sillín, desarrollo de las marchas, etc. Pero estos aspectos normalmente son independientes del cuadro que se use, y solo dependen del confort de cada quién y de qué tipo de ciclismo se va a realizar. En futuros posts ahondaremos más en comparativas de manillares y en los tipos de freno que nos veremos obligados a llevar según la elección del manillar que tomemos.

¿Como son las bicicletas de cicloturismo actuales del mercado?

Por supuesto, el mercado no es ajeno a las nuevas tendencias, y en los últimos años han salido diferentes marcas y modelos de bicicletas para esta modalidad de ciclismo. Las veremos etiquetadas como Ciclocross, Trekking, Cicloturismo… todas tienen sus particularidades pero todas tienen también sus características comunes y todas ellas nos servirán para viajar. Estos puntos en común que tienen son:

  • Ojales para portabultos trasero y muchas veces delantero también. (Esta característica no la cumplen muchas de ciclocross, que se fabrican para competir y no llevar alforjas).
  • Guardabarros
  • Rueda grande de 700 y cuadro apto para neumáticos anchos.
  • Frenos de cantilever o v-brake, aunque desde hace un tiempo se vienen fabricando muchas con frenos de disco mecánico, si bien la mayoría vienen también con la opción de ponerles cualquiera de los otros dos frenos.
  • Triple plato delante, para tener más posibilidades de desarrollo y afrontar los repechos, con las alforjas a cuestas, sin dejarnos el alma en la cuesta.

Así a groso modo, esta es una visión general de qué características debe cumplir una bicicleta montada para viajar. Otros aspectos más técnicos y menos indispensables, los iremos tratando en futuras publicaciones.

Montarse una bici de estas características puede salir mucho más económico de lo que pensamos, e igual hasta tenemos una olvidada en el trastero que nos sirva. Solo hacen falta ganas, y quizá algunos retoques para adaptarla al tipo de viaje que hagamos.

Así que… ¡ánimo, a coger la bici y a viajar!

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