Son las 5h45 del sabado 16 de junio. Hemos quedado tres colegas (El Cogollos, Luis Mangrané y un servidor) en el Puente de Santiago para irnos de excursión con el Club Ciclista Aragonés. Han organizado “La Clásica”, un brevet de casi 300km saliendo desde Zaragoza, subiendo a comer a Jaca y volviendo a Zaragoza, del tirón!

Para más inri coincide con las fiestas de la Madalena y esa noche tocan Tremenda Jauría, así que no se nos puede hacer muy tarde.

Y os preguntareis ¿Que es un “brevet”?

“Los brevets son etapas de ciclismo de ruta de gran fondo (mínimo 200Km), no competitivos, que se realizan en carreteras abiertas al tráfico, y que se han de completar en un tiempo máximo prefijado.

Las distancias a cubrir en los brevets son: 200, 300, 400, 600 y 1.000 km, así como los 1.200 km de las superbrevets. El objetivo que persiguen estos brevets es adquirir un gran fondo para poder participar en cualquiera de las randonnées que existen, siendo la clásica París-Brest-París (1.200 km), la reina de todas ellas.

El año de la celebración de la PBP (París-Brest-París), MGM (Madrid-Gijón-Madrid), o cualquier otra, la organización exige haber completado en ese mismo año los brevets de 200, 300, 400 y 600 km para poder participar.

Los brevets están definidos expresamente como “excursión personal” (no son carreras ni tampoco marchas), en las que predominará una total autosuficiencia del participante, quedando prohibido recibir asistencia fuera de los puntos de control establecidos. Las normas de tráfico deben respetarse estríctamente y son de uso obligatorio el casco, luces delantera y trasera y prendas reflectantes. Los tiempos máximos para realizar los brevets son:

  • Para el de 200 kilómetros: 13h30min
  • Para el de 300 kilómetros: 20h00min
  • Para el de 400 kilómetros: 27h00min
  • Para el de 600 kilómetros: 40h00min
  • Para el de 1000 kilómetros: 75h00min
  • Para el de 1200 kilómetros: 90h00min”

(Información sacada de Wikipedia)

 

 

Así que nos subimos hasta Jaca pasando por Zuera, La Paul, Ayerbe, La peña, Anzánigo, Puerto de Oroel, encontrarnos con el compañero Dinamita que bajaba desde Canfranc para compartir un tramo de la ruta con nosotros (al final nos retrasamos y no pudo ser) y bajada a la capital jacetana. Tocar chufa, comer a tope y vuelta para la depresión del Ebro. Relevos, risas, comentarios, preguntas, avituallamientos, más risas, y para un servidor pinchazos, muchos pinchazos. “En casa del herrero cuchara de palo” y es que ha tenido que ser el mecánico del pelotón el que pinche hasta 5 veces, rompa el cambio trasero y el eje pedalier. Casi me meto en el coche de la organización ya desesperado por no volver a pinchar!

Al final menos mal que ahí estaba Luis Mangrané para apoyar, esperar y prestar la bomba de hinchar que iba mejor. Un titán de cuarenta tacos que empezó a pedalear en carretera el año pasado y que se ha preparado a conciencia una gran fondo para terminar sin acabar muerto matao. Un ejemplo a seguir.

Y así ha sido, 16 horas de excursión, 12 de pedaleo, 280km, botellada en una fiesta de cumpleaños, litros y  fieston de reguetón/cumbia feminista en las fiestas del barrio de la Madalena: 24 horas non stop.

Desde Ciclofactoría quiero dar las gracias a los organizadores del Brevet, el Club Ciclista Aragonés, unos auténticos fieras. Gracias a su presidente Pepe, Emilio, Andres, Juan, Manuel, Sebastián y el resto de voluntarios y gracias a todos los ciclistas que nos han acompañado, ayudado, motivado y prestado cámaras de repuesto. Una organización de diez y un pelotón de diez para nuestro primer brevet.

Al parecer no va a ser el último!

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